21 de julio de 2016

6 meses han pasado

Han pasado 6 meses desde mi última publicación, ¡quién me lo iba a decir! La verdad es que la familia numerosa ha podido conmigo durante estos meses. El Bebé Mofletones es monísimo y muy bueno, pero ha tenido unos cólicos terribles de 20 horas al día con llantos. Así que mi vida ha sido absorbida por un pobre bebé dolorido y la falta de sueño ha hecho mella en mí física y mentalmente. Además, se han juntado los celillos, el fin del colegio y la vuelta al trabajo. 

Después de un embarazo no muy bueno, he tenido un postparto bastante pesado: los entuertos me duraron una semana, he descubierto los cólicos del lactante... Al menos esta vez parece que voy a conseguir llegar a los 6 meses de lactancia exclusiva, que con los dos mayores se me malogró hacia los 5 meses con la incorporación al trabajo.

Poco a poco os voy a ir poniendo al día, os voy a contar mi experiencia con los cólicos y las aventuras y desventuras de los dos mayores. Por ahora, os dejo una foto del bebé para que veáis los rollitos y michelines que tiene y, sobre todo, por qué le llamamos el Bebé Mofletones.

¡Feliz jueves!

24 de enero de 2016

Consejos para visitar a un bebé recién nacido

Uno de los post más leídos del blog es este que escribí poco antes de nacer el Rubio con trucos, normas y consejos para las visitas a un bebé recién nacido y una Mamá. Hoy, a unas semanas de dar a luz de nuevo, lo recupero para todas aquellas que me habéis escrito porque estáis como yo y os queda poco para pasar por esta situación (y, de paso, como indirecta a amigos y familiares, ja, ja, ja)

He de confesar que en el nacimiento del Rubio la cosa fue mucho mejor que en la de Mayor y tuvimos unos días muy tranquilos, donde me pude recuperar muy pronto de la cesárea y la lactancia quedó establecida satisfactoriamente. Después del medio desastre tras el nacimiento de Mayor, estaba aterrorizada... Así que, si os encontráis a punto de dar a luz, os recomiendo enviar el post a amigos y familiares para que no abusen de las visitas, los horarios, los que se empeñan en coger al bebé horas, la gente que se presenta sin avisar o que han de ser "atendidos" con cervezas y aperitivos aunque la madre necesite descansar y dormir y apenas pueda disimular los bostezos y las ojeras...



Ya me contareis si os resultan útiles... Por cierto, ¿adivináis quién de los dos es el bebé de la foto?

20 de enero de 2016

Tercera cesárea

Cada vez que digo que tengo cesárea programada recibo como respuesta la misma pregunta "¿por qué?". Y me toca explicar que es la tercera, las dos anteriores por causas diferentes, pero que tras dos cesáreas, me toca que sea cesárea programada. A lo que llega la siguiente pregunta "¿y no puedes intentar que sea parto natural?" Y sí, aquí ya mi nivel hormonal me lleva a saltar un poco, pero es que de verdad que si os digo que he tenido que dar esta explicación más de cien veces, os prometo que no miento ni exagero. Y resulta bastante exasperante.

Esta conversación la he mantenido con amigos, conocidos, familiares... Y por un lado me siento un tanto juzgada o acosada, como si tuviera que justificar algo que es, básicamente, un protocolo médico que yo no he decidido. Además, me veo obligada a recalcar que sí intenté un parto vaginal tras la primera cesárea (con el Rubio), llegando a esperarme hasta la semana 42 de embarazo, sobrepasando lo aconsejado en otros países que son 41 semanas, y que no fue posible. Me pasé julio y agosto recorriéndome los centros comerciales de Madrid para andar con algo de aire acondicionado e intentar ponerme de parto (cualquier que viva en Madrid seguro que me entenderá, porque los 40 grados de verano con una barriga fuera de cuentas dan para poco paseo en la calle...) Pero ni con esas conseguí borrar ni medio centímetro ni ponerme de parto ni nada. 

Lo que me parece muy injusto es que tenga que dar tanta explicación. Entiendo que la gente no sepa que se trata de un protocolo, que desconozca los riesgos tras dos cesáreas y que la cesárea lo vean menos natural que un parto. Pero igual son las hormonas, pero me sienta mal, me hace sentirme acusada.

Así que, si os encontráis en las mismas circunstancias que yo, igual os viene bien esta información que aclaran los riesgos tras dos cesáreas y por qué se programa una cesárea directamente... Esto procede de un artículo en ABC.es del año 2007 y creo que resume bastante el tema. Por supuesto que es posible intentar un parto vaginal tras dos cesáreas, pero las condiciones han de ser tan óptimas y el riesgo es tan elevado, que no se intenta casi nunca. Me he permitido resaltar en negrita los puntos más relevantes del artículo.
"La mayoría de los médicos no aconseja realizar más de tres cesáreas en una misma mujer. «Ese es el máximo dentro de un intervalo de seguridad razonable», explica María Benedicto, ginecóloga del Hospital USP San José de Madrid.El mayor riesgo de practicar una tercera cesárea es la rotura de la bolsa uterina, una de las complicaciones obstétricas más graves porque se acompaña de una elevada mortalidad materna y, sobre todo, fetal. La cirugía genera una cicatriz uterina y debilita la pared del útero, con lo que existen más posibilidades de rotura de la bolsa. 
La tasa de roturas tras dos cesáreas previas se cuadruplica. «El "patrón oro" es no hacer más de tres. No obstante, hay médicos que, de acuerdo con su paciente deciden asumir los riesgos», apunta Benedicto. 
En el Hospital La Paz de Madrid, una de las mayores maternidades de España, a las mujeres que están obligadas a pasar por una tercera cesárea se les ofrece la opción de ligarse las trompas en la misma intervención. «Aunque al final es la paciente quien decide. En ocasiones se han llegado a realizar hasta cinco a una misma mujer», cuenta Antonio González, jefe de Obstetricia de La Paz.
En la decisión se tiene en cuenta el tiempo que ha transcurrido entre gestaciones (lo más recomendable es entre 12 y 18 meses), el tipo de incisión (las verticales tienen mayor peligro) y si existió alguna complicación en la cesárea anterior. 
La realización de una primera cesárea no implica a hacer una segunda en el siguiente parto. De hecho,entre el 50 y el 65% de las pacientes a las que se practica una cesárea da a luz por vía vaginal si no hay factores adversos y no se repite la causa que motivó la primera cesárea. Sin embargo, cuando ya ha habido dos cesáreas previas, la mayoría de los ginecólogos no duda en realizar una tercera -y casi siempre, la última- para evitar el riesgo de rotura uterina. «Aunque, una vez más depende de los riesgos que están dispuestos a asumir tanto el médico como el paciente. La propia Sociedad Española de Ginecología admite la posibilidad de un tercer parto vía vaginal en mujeres cuidadosamente seleccionadas», advierte Benedicto."
Y vosotros, ¿habéis pasado por lo mismo? 

15 de enero de 2016

Diabetes gestacional y cómo no morir en el intento

Hace más de dos meses que no escribía, pero es que no han sido muy buenos meses... Entre la diabetes gestacional y algunas complicaciones más típicas del embarazo, me encontrada tan cansada física y mentalemnte, que no terminaba ni un post. Pero parece que las cosas ya se van calmando un poco y me encuentro más animada y con más energías. Así que me he propuesto terminar todos los post que tengo por ahí a medias... 

Un día, haciendo la compra para mi súper dieta de estos meses, me di cuenta de que una mermelada que ponía "Apta para diabéticos" tenía un 42% de azúcares. En cambio, otra "ligth" de otra marca, ponía tan solo 4%. Esto me hizo pensar que, igual, no lo estaba haciendo bien y no entendía cómo se podía etiquetar como "apta" con tal cantidad de azúcares... Así que lo consulté con Esther Miranda Torresano (Nutricionista del Centro Médico Milenium Nuñez de Balboa de Sanitas) y ella me aclaró todas mis dudas. Así que decidí aprovecharme de esta súper mamá y le pedí que colaborara con el blog con una sencilla explicación sobre la diabetes gestacional para compartir con vosotras dentro de mis post de "Promocionando a una Mamá emprendedora". Aquí os dejo su explicación y unas recomendaciones muy buenas para todas aquellas que os encontréis en mi situación. Os prometo que os va a encantar cómo lo explica de fácil y que os va a resolver muchas dudas, ¡no os lo perdáis!

"Muchas de vosotras ya habréis pasado por una diabetes gestacional o conoceréis a alguien en esta misma situación. Tranquilas, es sencillo de llevar, solo tendréis que cuidaros un poco más, aunque no os negaré que es posible que se os haga algo pesado, nada que no se lleve con un poco de paciencia, cosa que a las futuras mamás nos sobra...
Lo primero de todo es saber en qué consiste. La insulina es la hormona encargada de introducir los azúcares que ingerimos dentro de la célula, actúa como si fuese una llave. Durante el embarazo, por efecto de las hormonas se puede producir una resistencia a la insulina. Es decir, las llaves que fabricamos no encajan en la cerradura, por lo que tenemos que producir más y más insulina pero esta no llega a realizar bien su función acumulándose el azúcar (glucosa) en sangre.
¿Podemos evitar que nos ocurra? Más que evitar, en algunos casos se podrá prevenir. Es muy importante tener un peso adecuado antes del embarazo, y una vez que comience la gestación, no hay que engordar demasiado, recordad ¡No hay que comer por 2!
¿Y si ya me han diagnosticado diabetes gestacional? ¡Pues a cuidarse un poquito más! Tendremos que seguir una dieta que nos evite tener picos de glucosa en sangre. Esto se consigue repartiendo la comida a lo largo del día y evitando los alimentos con alto contenido de azúcares. 
Puntos clave a seguir
  • Hacer entre 5 y 6 comidas al día, nunca comidas copiosas.
  • Evitar azúcares simples, azúcar de mesa, miel, chuches, pasteles, galletas, tartas, bebidas tipo refresco de cola o cualquier otro alimento donde el azúcar esté presente.
  • Evitar el alcohol, lo cual entiendo que ya estáis haciendo.
  • El consumo de fruta tendrá que estar entre 2 o 3 frutas al día. Las frutas con alto contenido en azúcares se deberían de evitar como son la chirimoya, los higos, el plátano o el mango. Siempre ingerir las piezas de una en una (es decir no merendar 4 piezas de golpe) y evitar los zumos, aunque sean naturales.
  • Ante la duda de si se puede consumir hidratos de carbono complejos, (pan, legumbre, arroz o pasta) la respuesta es que sí. Legumbre entre 1-2 días semana, 1 día arroz y 1 día pasta. El pan, el arroz y la pasta mejor consumirlo integral y sin abusar de las salsas y formas de cocinado muy grasas. En el caso del pan lo podremos desayunar y tomar en las comidas pero no más de 20 g aproximadamente en cada ración.
  • No abusar del aceite y utilizar formas sencillas de cocinado: plancha, cocción, estofado, vapor, horno, wok.
  • Consumir carne sin grasa, pollo, pavo, conejo, ternera joven y partes de cerdo sin grasa como son el solomillo y la cinta del lomo sin el borde.
  • Mucho ojo con los alimentos que nos venden como light, para diabéticos, sin azucares añadidos etc etc. La composición puede ser muy variable así que habrá que mirar con lupa el etiquetado. Desgranar este tema sería un post entero, así que lo dejo para otra ocasión. Os dejo este enlace de comparativa de mermeladas que os puede resultar interesante.
¿Entonces que puedo comer en un día? Esto sería un ejemplo de menú.
  • Desayuno: vaso de leche semidesnatada (podría ser enriquecida en Calcio) con café descafeinado, tostada de pan integral con tomate y un poco de aceite (o mermelada sin azúcar) y fruta.
  • Media mañana: Tostada de pan con algo de pavo o queso de burgos y fruta.
  • Comida (opción 1): Judías verdes con jamón, solomillo de cerdo con mostaza, ración de pan integral y fruta.
  • Comida (opción 2): Spaguetis integrales bolognesa (si la cantidad de carne es adecuada podría ser plato único, si no utilizamos carne, esta podría comerse como segundo) y yogurt.
  • Merienda: yogurt con frutos secos.
  • Cena: Crema de verduras, merluza a la plancha, ración de pan integral y yogurt.
En caso de salir algún día a tomar el aperitivo podremos beber gaseosa, coke sin azúcar y sin cafeína y para picar, encurtidos (cebollitas, pepinillos, aceitunas, ajos, berenjenas de Almagro…) Las afortunadas que puedan consumir jamón, adelante con un canapé o picotear algo de una ración. 
No olvidéis que esto son recomendaciones generales, luego en cada caso vuestro medico os irá indicando."

A todas aquellas que estéis como yo, sufriendo la diabetes y las odiosas pruebas de la "curva de la glucosa", os recomiendo que os paséis por su consulta porque ¡os va a facilitar mucho la vida! Tampoco está de más pasarse para la pérdida de peso tras el parto o para llevar una dieta sana y equilibrada durante la lactancia... Os va a sorprender la dulzura de Esther, lo bien que lo explica todo y lo bien que nos comprende a las mamis... ¡¡GRACIAS ESTHER!!

6 de noviembre de 2015

Evitar el enfrentamiento con un niño

Ayer tuvimos tutoría con la profesora del Rubio Cabezón, hablando con ella nos recomendaba evitar en la medida de lo posible el enfrentamiento con el niño, puesto que con 3 años no aprende nada de ello. Cuando llegamos a casa el Padre en Prácticas y yo, empezamos a hablarlo y nos dimos cuenta de que en realidad nosotros no estábamos convencidos de esa premisa. Coincidimos en que si evitamos las situaciones que van a generar conflicto, viviríamos mejor y la relación familiar sería mejor, pero que en el fondo, esos "pulsos" que echamos padres-hijo, ayudan a "fijar" nuestra autoridad. Algo así como dejar claro quién manda... Y que, a la larga, esos pulsos que evitemos ahora, los acabaremos teniendo de alguna manera en su adolescencia.

Aquí más de uno ya se habrá llevado las manos a la cabeza, lo sé. Pero es que no creo que haya muchas opciones para evitar los seis, SEIS, conflictos que hemos tenido por ejemplo hoy desde que se ha levantado hasta que ha entrado en el colegio. Vale que hoy tenía un día especialmente malo, pero es que tras intentar razonar con un niño que ya entra en conflicto sistemáticamente creando él mismo las situaciones, es difícil. 

Por ejemplo, os voy a contar cómo hemos entrado hoy en el colegio: el Rubio se ha empeñado en ir en moto al cole desde el coche, que estaba aparcado a 50 metros del colegio. Nunca hemos ido al cole en moto y encima íbamos mal de hora porque ya llevábamos retraso tras todos los numeritos en casa, así que lo siento pero no encuentro ninguna opción para evitar el conflicto. Y al final se desarrolla así el enfrentamiento: Le explico que no, que esta tarde cogemos la moto para ir al parque. Se pone a llorar. Le sigo razonando que al cole no se llevan juguetes. Se pone a berrear. Le sigo diciendo que esta tarde sí monta en la moto y le propongo una carrera hasta el cole (intento de distraer su atención) Ya ni escucha. 

Pues lo siento, pero después de un numerito de casi 10 minutos en la puerta del colegio y un hermano Mayor que mira con cara de paciencia la situación, no me queda más remedio que "marcar" mi autoridad diciéndole "yo me voy, si quieres tú te quedas ahí, pero te aseguro que no pienso sacar la moto del coche". Y cojo de la mano a Mayor y entramos en el cole prestándole toda mi atención, que el pobre verdaderamente la necesita y no me la reclama porque su hermano me lleva acaparando toda la mañana... Mayor me aprieta la mano feliz y me empieza a contarme rápidamente y casi atropellando las palabras, una historia de su amigo Hugo, como si quisiera aprovechar al máximo el escaso minuto que me tiene para él (por fin) antes de entrar en el cole. De fondo oigo al Rubio llorar, por el volumen del lloro noto que viene detrás de nosotros, así que decido no mirarle para que vea que sus lágrimas no surten efecto en mí. Al entrar en el edificio del cole, el llanto se le ha pasado, le limpio la cara y los mocos, le doy un gran beso y le abrazo mientras le digo que le quiero. Se sube las escaleras camino de la clase (llega tarde y ya están sus compañeros dentro), pero se detiene para lanzarme un beso desde las escaleras y termina de subir sonriendo y tan contento.

Y ahora, ¿creéis que hubiera sido mejor dejarle entrar en moto al cole? ¿os parece que habría alguna forma de evitar este confrontamiento? ¿creéis que le ha servido de algo al niño? ¿o compartís mi opinión de que cada pulso ganado ahora es una batalla futura menos? Estoy abierta a consejos y sugerencias...