Caídas, golpes y sustos de niños

28 abril

Hace unos días Noni, de con M de Mamá, escribió acerca del "reventón" que ha dado su cuerpo para decirle que tiene que parar. Ha sido para ella una especie de zarandeo porque se "estaba dejando actuar por pura mecánica", porque estaba tan agotada mental y anímicamente que su cuerpo, el que creía omnipotente, ha decidido descansar. 

Yo no sé si mi cuerpo llegará a tal punto, pero reconozco que estoy cansada, muuuuy cansada. Pero creo que no es sólo un cansancio físico. No tengo ganas de hacer nada. Nada me ilusiona o anima. Y me he convertido en una autómata. Pocos son los momentos en los que no me siento como si viviera dentro de una burbuja desde la que veo todo lo que pasa a mi alrededor. Como si estuviera encerrada y la vida sucediera fuera, al otro lado...

Pero la vida ha decidido darme ese zarandeo a mí también y el sábado nos llevamos un gran susto. Estábamos en un bautizo en Ávila y Mayor se cayó de espalda desde más de un metro de altura y dejó de respirar. Confieso que en ese estado de latencia que os contado, le vi caer, justo a mi lado, y no reaccioné. Después le recogí y me quedé con él en brazos sin saber qué hacer; oía a todos gritar a mi alrededor y yo no reaccionaba. Me culpo por ello, porque esa burbuja que me rodea le podía haber costado cara a mi hijo... Rodeada de médicos y enfermeras y yo sin dejar al niño para que le atendieran, totalmente colapsada. El Padre en Prácticas, que para esto siempre es de rápida reacción, me lo quitó de los brazos, le tumbó y le sopló en la boca hasta que el niño salió de la especie de trance en la que estaba y por fin rompió a llorar. En ese momento el niño perdió la conciencia unos segundos y sus ojos se volvieron hacia atrás. Yo seguía en mi burbuja, viendo todo como si pasara en la tele, como si no fuera real. Corrimos a urgencias, después de verle nos derivaron a uno hospital grande y corrimos a Madrid, saltando radares y velocidades, con la angustia de que el niño vomitó dos veces y no era capaz de mantenerse despierto. Le mojé la cara (bueno, más bien le calé hasta el pelo) con agua para espabilarlo. En el hospital le hicieron un TAC, análisis y le dejaron dormir. El niño se despertó de la siesta sonriente, feliz y como nuevo. Un susto, una reacción del Sistema nervioso al espaldazo que se metíó. Nada más.

Doy gracias a Dios por cuidar de mi angelito, pues yo en ningún momento reaccioné, estaba como drogada, ni me puse nerviosa, ni lloré... ¿Pero qué me pasa? Parece como si no estuviera viva. Ahora sólo hago que darle abrazos y achuchones, pensando en el susto que nos dio. Pensando que podía haber sido algo grabe. Me siento mala madre porque este estado tonto en el que me encuentro, podía haber tenido consecuencias en mi hijo. Así que he hecho propósito de enmienda y tomaré más café al día o haré lo que sea, pero no puedo quedarme así, ausente...

¿Alguna vez os ha pasado? Por cierto, también me he propuesto leer sobre salvamento y qué hacer en este tipo de circunstancias. Lo de soplar en la boca es algo que desconocía absolutamente... ¿Alguna recomendación sobre dónde aprender primeros auxilios para niños?

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11 Comentarios

  1. Me alegro de que al final haya quedado en un susto. Yo creo que haa descrito muy bien el estado de animo de muchas mamas en muchos momentos. Yo tambien tengo mis dias en los que me siento como un robot. Respecto a lo de primeros auxilios, yo hice un curso en la cruz roja que estaba enfocado a bebes y ninos. Pero vivo en Austria y no se como funciona ese tema por Espana. Llevo unas semanas siguiendo tu blog y la verdad es que me encanta, me veo reflejada en muchas historias, tambien tengo dos peques ( un peque 6 recien cumplidos y una peque de casi 3), y siempre me sacas una sonrisa. Saludos

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    1. ¡Ay, qué lejos y qué cerquita Eva! Bienvenida, entonces. Me alegro de que te guste este humilde blog. Aunque justo me has cogido en una época un poco menos buena, te prometo que no siempre soy tan lúgubre... Ja, ja, ja.
      Me hace ilusión saber que el blog alegra, aunque sea un poquito, los días de otras mamás como yo.
      ¡¡GRACIAS POR ESCRIBIRME Y PRESENTARTE!!

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  2. Elvira guapa, te mande mail a tu correo, cuando tengas un ratito lo ves.
    BESOTEEEEEEEEESSSSS!!!!!!!!
    Pitufa

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    1. Te contesto esta tarde, gracias, preciosa. ¡Un beso!

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  3. Que susto!!! A mí me hubiera pasado los mismo que a ti. Se para el mundo. Menos mal que Mayor está bien, aunque las madres no nos recuperamos en la vida de estas experiencias. Menos mal que el padre supo que hacer, menos mal.

    Recuerdo una vez en la que Daniel tenía un año y poco y se atragantó horriblemente con una patata. Le cogí de las piernas y le metí un meneo que yo creo que soltó la patata del susto tan enorme que le di. Luego lloramos los dos abrazados dando el espectáculo en el restaurante. Eso sí, el camarero que le dio la patata se llevó también un gran susto porque nos trajo agua a los dos más blanco que blanco y no se cansó de pedir disculpas, el pobre, que no tenía culpa de nada.

    Yo también me sentí culpable. Como tú, busqué información por si se volvía presentar el caso y me di cuenta de que el niño se había desatragantado de milagro porque yo lo había hecho todo mal :(

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    1. Gracias, cielo. De verdad que muchas gracias. Te parecerá una tontería, pero me has hecho sentir un poco menos mal...
      Hace tiempo Mayor se tragó una moneda una vez y el Padre en Prácticas se la sacó también. No quiero pensar qué sería de nosotros el día que nos pase algo sin que esté él.

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  4. Madre mía que susto, Elvira. Te entiendo perfectamente todo lo que cuentas, porque yo me siento así, agotada física y anímicamente, es mucho lo que llevamos a cuestas día a día y a veces se hace duro.
    En cuanto a la reacción con Mayor en el momento del sábado creo que es algo normal, por la situación, yo no sé qué hubiera hecho, hasta que no llega no lo sabes (espero que nunca llegue), pero sí que le ha pasado a otra gente y cuenta eso mismo que le estaba pasando pero era como si no fuera con ella la cosa, o estuviera dentro de una peli o algo así, no son capaces de reacionar y se bloquean ante la situación....no te preocupes, es algo que suele suceder. Por fortuna Mayor ya está bien, y ahora sí que estaría bien hacer algo como lo que cuentas, mirar y ponernos al día sobre primeros auxilios, aunque sea lo más básico...aunque ojala y no los tengamos que utilizar nunca!
    Un abrazo enorme!

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    1. Me he dado cuenta que no sé reaccionar en estas circunstancias. ¡Qué desastre soy! Desde luego, si encuentras algún buen libro o algo en la blogosfera sobre salvamento infantil, te lo agradecería... Gracias por el apoyo, Marieta. Es un gusto tenerte ahí siempre. Muak!!

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    2. En mi trabajo tenemos algunos libros de primeros auxilios, a ver si queda alguno y lo miro a ver si hay algo relacionado y te lo puedo enviar...ya se que no es muy legal fotocopiar un libro, pero es lo q hay...ya te digo!

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  5. ¡Ay,nos ha pasado a todos!. A mí cuando era bebé se me cayó de la mesa pues estaba en un cuco de esos ,y yo pensaba que no se movería y se batió como una batidora y fue al suelo con cuco y todo , claro , yo cogí al chiquillo y me fui al hospital ,porque se había dado en la cabeza , pero nada . Luego pensé , porque la doctora me miraba con mala cara : ¡A ver sí esta me denuncia !. Pero es que un accidente doméstico pasa muy a menudo , yo no hay día que no tenga una quemadura o un corte de cocinar , y no denuncio a nadie,jajaja.
    Cruz Roja tiene cursillos de Primeros auxilios y están muy bien.
    El mío de 13 años ,hace todos los veranos desde que tenía 9 años un curso de Salvamento y Socorrismo pero es en la playa , pues aquí la Federación Cántabra de S.y S. son los campeones de España y de Europa , y hasta tienen premios mundiales , en fin, que son muy buenos e imparten todo el verano cursos semanales a los niños y les gusta mucho además que aprenden qué hacer y como reaccionar ante estas situaciones.
    Un saludo

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    1. ¡Vaya sustos nos dan! Además, por mucho que estés pendiente de un niño, en una milésima de segundo te la pueden liar delante de tus narices. No paran...
      Preguntaré si hay algo por Madrid o en algún sitio cercano. Mil gracias, preciosa.

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