Cómo tener paciencia con los niños

04 abril

Parece que la entrada del otro día sobre la paciencia ha abierto una especie de consultorio sobre cómo lo hago. Lo primero, que quede claro que lo que yo os cuento es criterio personal, desconozco si es correcto o no, pero a mí me funciona. Así que si algún pedagogo o profesional cree que me equivoco y estoy diciendo barbaridades, por favor que me lo haga saber (cortesmente, si es posible)

Lo primero de lo que os voy a hablar es de la salida de casa. He cambiado pequeñas cosas y poco a poco he conseguido mejoras y cambios. Aún así no siempre salimos a la hora correcta de casa. Por ejemplo el miércoles pasado Mayor llegó al colegio en pijama porque decidió no vestirse solo y yo me planté y le dije que no le vestía, así que le hice ver las consecuencias... Al llegar al cole le cambié, por supuesto, pero entendió el mensaje y ya se viste solo, como buenamente puede, cada mañana. Después ya le coloco yo bien los calcetines retorcidos y reviso que no se haya puedo nada al revés. ¡Otro castigo ejemplar para la lista!

Primero empecé levantándome y levantando a Mayor 5 minutos antes cada día. Ahora les levanto 15 minutos antes y ese colchón de tiempo me da margen para que pueda dejarles perder "un poco" el tiempo sin que me desquicien. Además, he puesto una serie de alarmas en el móvil, cada una con una música diferente, y Mayor ya ha aprendido a reconocer cada música y cuando las oye, ya sabe qué paso "toca" (terminar de vestirse y ponerse a desayunar, lavarse los dientes o coger el abrigo y la mochila) Todo bastante tranquilo, siempre contando con mi colchón (secreto) de tiempo para imprevistos como Cola Caos que se caen o ganas repentinas de hacer pis justo al entrar en el ascensor...

Pero ésto es solo para empezar el día. En general mis hijos no son especialmente caprichosos o pesados. Como mucho, me suelen retar un par de veces al día, normalmente. Sobre todo porque ya han visto que si se ponen tontos y empiezan a llorar o se tiran al suelo, me doy la vuelta y me voy y les dejo solos, sea en el portal de casa, en medio del salón o en pleno supermercado. He aprendido a soportar los lloros y sollozos bastante bien y eso me ha dado cierta ventaja, porque el nivel de retos diarios ha bajado mucho con el tiempo. 

Además ejercito las respiraciones y la relajación mental. Normalmente me evado, pero también empiezo a contar mentalmente hacia atrás desde 100 y en un idioma que no sea el mío para obligarme a centrarme en la cuenta y no en lo que hace en ese momento el niño. 

Y, lo último, algo que también me resulta mucho es alternarme con el Padre en Prácticas en situaciones de conflicto como recoger juguetes o irse a la cama. Así que cuando uno ya está muy harto de niños, le releva el otro (al menos por un rato). De esta forma, el que llega nuevo viene con más paciencia para afrontar la situación y el que se va puede relajarse un poco hasta que le reclame el que se ha quedado con ellos porque ya no puede más...

Espero haberos ayudado un poco con mis trucos. Pero no olvidéis que, como siempre digo, cada niño es diferente y no todo funciona con todos los niños.

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4 Comentarios

  1. Ay como me gusta leerte Elvira!!!mira que das buenos consejos......no hay mejor que la propia experiencia de una, para saber de lo que se habla, me siento taaaannn identificada con lo que cuentas, te entiendo tanto.....oye genial lo de las alarmas, y el colchón secreto del tiempo (esto último yo ya también lo empleo a raiz de leertelo) pero lo que dices es cierto, cada niño es un mundo y lo que con unos funciona con otros no, con la mia da igual lo que hagas, no funciona casi nada.....en fin, que no te dejo sin decirte lo guapisimos que están los peques en ese banco de madera, YO ME LOS COMO!!!! y tu PRECIOSA en esa foto captada "in fraganti" con el movil, mira que eres maja!!!!!!BESINES PARA TODOS!!!
    Pitufa

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    1. Ja, ja, ja. ¡Qué mona eres! Una prima mía, que tiene un niño terriblemente complicado, le empapa con un flus-flus de agua cada vez que le da un ataque de histeria de esos. Así se los corta de tajo. El niño, al ver el bote de agua, ya corre hacia donde le ha dicho su madre que vaya y ha dejado de montarle números. A lo mejor a ti te sirve... Ja, ja, ja. Un besito, preciosa.

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  2. Elvira, intentaré seguir tus consejos, pero ya te digo que para mí es muy difícil, de todas maneras las mañanas para salir de casa nos la llevamos del todo mal, el resto del día, desde que lo recojo al mayor del cole, ya vamos peor...A ver qué podemos hacer...

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    1. Pues por las tardes, sin la presión de tener que cumplir un horario seguro que es más fácil. ¿Qué es lo que te hacen? A ver si se me ocurre cómo llevarlo mejor...

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