Desdramatizando la maternidad

11 junio

Hace poco Eva me dijo en un comentario del blog que le gustaba cómo desdramatizaba la maternidad. Y me gustó cómo lo expresó. Porque además de hablar de la evolución de las dos pequeñas fieras, os cuento mis miedos e incertidumbres, cómo he resuelto las nuevas situaciones y los trucos que a mí me han funcionado con ellos. Porque la maternidad no tiene nada que ver con esa imagen almibarada que sale en las películas de sobremesa del fin de semana. La maternidad es compleja, difícil y llena de baches. Tiene su recompensa, os lo aseguro, con esto no quiero acabar con la natalidad nacional. Pero tampoco quiero que la nueva generación de madres se encuentren de repente con ese choque ideológico que se produce y la rotura de esquemas provocado por encontrarse cara a cara con lo que es realmente ser madre.

Jamás he contado cómo nacieron Mayor y el Rubio, prometo contarlo pronto. Pero darme cuenta de que no lo había hecho aún me ha hecho darme cuenta de que quizás, sin querer, también podía olvidar alguna parte "menos bonita" de la maternidad. Porque los niños, cuando nacen, suelen ser feos. Sí, señores, los bebés no salen gorditos y sonrosados como en las películas. Suelen ser más bien arrugados y tirando a morados... Pero ése solo es el primer susto de los que seguirán según descubras que todo lo que has leído y te han contado jamás se parecerá a lo que realmente significa ser MADRE.

Es un trabajo. Un trabajo de 24 horas. Pero, sobre todo, para siempre. Sin descansos, sin vacaciones, sin excepciones. Si te toca un niño que no duerme, la que tampoco dormirá eres tú. Si te toca un niño que no come, la que pasará horas devanándose la cabeza para intentar que coma serás tú. Si te toca un niño movido, la que intentará controlarle en público serás tú. Si al cumplir los dos años el niño se convierte en Chuki, la que se "come" los terribles dos años eres tú. Si el niño no estudia, la que se sienta a explicarle eres tú. Si el niño sale de noche y llega tarde, la que se queda despierta esperando eres tú...

Pero no es todo tan terrible. Si no, no habría familias numerosas en este mundo. Y las hay. Y muchas, además. Sólo es que la verdad sobre la maternidad es muy diferente a lo que una espera o sueña cuando juega de niña con sus muñecos. Vivimos engañadas. Y la peor mentira que nos han contado es que las madres somos superwoman y podemos con el trabajo, la familia, la casa y la vida social. No, señoras, les prometo que intentarlo es, además de ser una locura, lo peor que una se puede hacer así misma. Se producen muchas decepciones y muchas acaban deprimidas por no cumplir las expectativas creadas... Madres que sufren por la lactancia (porque si no das el pecho eres una mala madre), madres que sienten que abandonan a sus hijos por trabajar fuera de casa, madres que se sienten infravaloradas por quedarse en casa en vez de trabajar fuera de ella, madres que creen que han fracasado en la vida por pedir reducción de jornada... Y así podría seguir hasta el infinito y más allá. 

Pues no, señoras, la maternidad es maravillosa pero no es un camino de rosas. Así que, por favor, no se culpabilicen ni se sientan mal si un día necesitan encerrarse en el baño y llorar. O si les gustaría mandar a sus hijos bien lejos aunque sea sólo por unas horas... Somos humanas y nos han engañado durante mucho tiempo haciéndonos creer que tenemos que ser superheroínas. Y la verdad es que ya lo somos, pero a nuestra manera, a nuestro nivel. No hay que llegar a todo para serlo. Palabra de Madre en Prácticas.

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8 Comentarios

  1. Respuestas
    1. Ja, ja, ja. Lo dice una gran maestra. Por cierto, hoy he leído la historia de una madre que le pasó como a ti, un segundo embarazo "doble" con larga permanencia en el hospital. ¡Qué duro tuvo que ser!

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  2. Así es , la maternidad es todo eso y más. Es el trabajo más absorbedor y mal pagado del mundo¡!.
    Y sobre todo se va complicando con los años ,porque las horribles pataletas o dolores de barriga de un bebé no son nada comparables con un adolescente rabioso y rebelde , que no entiende razones y no puedes darle ya un azote como harías cuando son pequeños . Aunque creo , en mi caso , que tanta dedicación , tantas horas , tantas charlas educativas y también de vez en cuando los gritos ,un rapapolvo y un castigo , todo ello en su conjunto ,me ha dado buenos frutos porque los míos son bastante buenos ,estupendos estudiantes , dedicados a sus aficiones , deportes y competiciones , en unos años que ya comienzan a ser difíciles y yo los veo en otros ( que ya están en el parque perdiendo el tiempo) haciendo gamberradas , fumando o lo que sea. Así que estoy contenta , pero No bajas la guardia nunca , hay que estar al pie del cañón siempre , pero cada éxito o triunfo suyo es una satisfacción para mí. ¡ Qué más se puede pedir!

    http://serendipeandoagusto.blogspot.com.es

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    1. Pues estoy de acuerdo contigo. Porque ni la sociedad ni los hijos sueles reconocer ese trabajo de levantarte antes a preparar el desayuno, preparar maletas, poner lavadoras, coser y remendar, no cambiar de bolso a pesar de lo destrozado que está para que tengan el último juguete de moda o cualquier cosa del estilo. No está reconocida esa dedicación y falta de tiempo para una misma. Se da por hecho que si eres madre has de hacerlo, sin valorar que ser madre no significa dejar de ser persona, mujer...
      Afortunadamente ese amor infinito que les profesamos a nuestros hijos nos da energía, nos alimenta y nos llena de satisfacciones, como bien dices.
      Un besazo

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  3. Estoy de acuerdo. Y soy consciente de que la mía es un caso a parte de buena que es... Y no quiero cambiar el artículo porque lo suscribo punto por punto. pero....... dices que mal pagado... a mi el salario me cubre con creces con un "mamá" a medio dormir, una caricita y unas ganas de besos enormes, ese grito cuando llegass a casa de felicidad... cada día te acuestas agotada, comienzas el día con energías y te van pagando con cada besito acumulado...
    Eso por ahora... ya veré si el sueldo se reduce con el tiempo...

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    1. Bueno , me refiero a mal pagado ,en el caso de los hijos que no son buenos hijos con sus padres , que se ven muchos casos realmente penosos y terribles , si el padre fue bueno o no , no lo sé , pero me pongo en el caso de padres que lo han dado todo, se han sacrificado por los hijos y estos son unos egoístas ,dictadores e insatisfechos inconformes.
      No yo con cada buena nota , con cada éxito en las metas que ellos se proponen , ya se me hincha el pecho de satisfacción y orgullo y con eso , me siento recompensada.

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    2. No significa que nuestros hijos no nos quieran. Pero creo que yo no he valorado realmente a mi madre y los sacrificios que hizo a lo largo de mi infancia hasta que no he sido madre y he visto lo difícil que es no perder los nervios, reducir drásticamente las horas de sueño, la vida social... En ese sentido, sí creo que está mal pagado. Porque es un trabajo que no se valora ni aprecia, que se da por hecho y que es muy fácil juzgar y criticar a una mujer que hace todo lo que puede y como mejor sabe por sus hijos. Lo haga bien o mal.

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  4. Que bien lo explicas todo siempre leches! Esa es la esencia de las #malasmadres ,no?? Pues así somos...

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