Post invitado: Eva desde Austria

02 julio

Eva suele comentar en el blog y poco a poco nos hemos ido conociendo. Así que un día le animé a que compartiera su experiencia como madre en Austria. Algo que me parece complicado por el choque cultural y la distancia con la familia y las santas abuelas...

Aunque ha tardado un poquito, por fin se ha animado a plasmar sus pensamientos, experiencias, ideas... Y yo hoy lo comparto con vosotros porque merece la pena conocer cómo otras madres se enfrentan al día a día en circunstancias diferentes pero parecidas a las nuestras. Además, sé que os va a encantar. Aunque ya le pincharé para que se explaye un poco más en ciertos puntos que comenta... 

¡¡GRACIAS EVA!! 

Me lllamo Eva Cisneros, tengo 38 años y soy de Zaragoza. Tengo dos peques: David de 6 y Martina de 3. Llevo 14 años en Graz (Austria) desde que me vine con una beca Erasmus en el 2000. Un año antes había conocido a Hannes (mi marido) en Zaragoza que estaba también de Erasmus. Y ha sido la mejor decisión de mi vida, aunque implique no poder ver a mi familia a diario, lo que a veces se me hace muy cuesta arriba. Pero procuramos vernos cada 2 meses, aunque solo sea un par de días. Actualmente trabajo en la empresa de mi marido, lo que me permite conciliar mejor ya que trabajo mucho desde casa, pero no resulta fácil hacer amigos cuando eres la mujer del jefe... Además es todo muy técnico porque es una empresa de ingeniería, aún así me compensa.

La sociedad austriaca es muy conservadora a la hora de facilitar a las madres su incorporación al mercado laboral después de la baja maternal. Lo que se espera de ti es que, como mucho, trabajes media jornada. Y si se te ocurre hacer más, ya eres considerada una "mala madre" o Rabenmutter (que quiere decir "madre cuervo") Yo tengo la suerte de que Hannes entiende que yo no estudié empresariales para quedarme en casa y me apoya en todo. 

Hace unas semanas Elvira me pidió que le escribiese un post invitado sobre el choque cultural en la crianza, ya que soy una española que vive en Austria y ha tenido aquí a sus peques. Y aquí estoy, es la primera vez que hago algo así y, aunque en realidad yo soy mas de números que de letras (a pesar de ser una lectora empedernida) lo de escribir no es lo mio, pero voy a intentar que os hagáis una idea de cómo ha sido mi experiencia aquí.

Empezando desde el embarazo, lo mejor es que en la semana 33 empieza tu baja maternal, lo que te permite estar las últimas semanas tranquila en casa, no está nada mal pensando como son las primeras semanas con el bebé. En lo relativo al parto, he tenido la suerte de poder elegir, gracias a un seguro privado, lo que me permitió tener a mi ginecólogo y a mi comadrona durante los partos (cesáreas) y postpartos. La atención médica en los hospitales públicos durante el parto y el postparto no me parece buena y hay que tener en cuenta que la habitación estandard en un hospital público es de ¡¡¡4 camas!!! 4 mujeres con sus 4 bebés tiene que ser como para volverse loca. Tienes acceso a una atención de lujo, pagando, para que os hagáis una idea, un seguro médico para una familia de 4 miembros, cuesta 295€ al mes.

En Austria está muy extendido el movimiento naturalista, es decir: el colecho, la lactancia materna a demanda, el bebé cuando empieza a comer sólidos decide por sí solo cuándo y cuánto come, grupos de juegos Emmi Pikler, pocas o ninguna regla... Con lo que yo, que soy bastante pragmática, he tenido mis problemas, pero ni tanto ni tan poco... 
Hasta he tenido que oír que a mis hijos les faltaba la experiencia del parto por haber nacido por cesárea y que eso les podría haber creado un trauma. A las pruebas me remito, los dos son niños felices. 

El niño austriaco medio va por la vida vestido por un daltónico, con alguna que otra mancha y peinado con la pata de la cama como dice mi abuela, por lo que los niños conjuntados, peinados y perfumados llaman un poco la atención. Los austriacos son muy prácticos y no le dan tanta importancia como nosotros a los detalles, no hay apenas ropita bonita de bebé, no decoran las habitaciones del bebe con tanto mimo como en España... Así que el Bugaboo de mi hija, con fundas de España y lacitos, era la excepción. 

La ventaja de los niños austriacos es que el cole empieza a los 6 y hasta esa edad el periodo de guardería de los 3 a los 6 es muy liberal y más creativo que en España. Mi peque mayor va a la guarde de 7:45 a 13:00 y la mayoría del tiempo él decide qué es lo que quiere hacer. También pasan mucho tiempo al aire libre (aunque sea pleno invierno, con medio metro de nieve y varios grados bajo cero) 

En todos los sitios hay cosas positivas y negativas. Y tanto mi marido (que es un austriaco españolizado) como yo procuramos coger lo bueno de allí y aquí e intentamos que los niños entiendan la suerte que tienen por crecer entre dos culturas. 

Hay cien mil cosas que me quedan por contar pero no quiero alargarme demasiado. Mil gracias a Elvira que, con su blog, me ayuda a sentirme mas cerca de casa, me da una visión española de la crianza, y me saca muchas veces una sonrisa.

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4 Comentarios

  1. ¡¡Me encanta leer este tipo de relatos!! Que nos acercan de primera mano la realidad de un país . En este caso me ha sorprendido que por la sanidad pública hayan 4 señoras con sus bebés en la habitación y que tengas que recurrir a la atención privada para recibir mejores condiciones . Esto es para los que se quejan en España , que no valoran lo que tienen.
    Me ha resultado interesante lo que los niños van como desarreglados y las habitaciones son justitas , es como lo imaginaba ya que al viajar esa es la impresión que te dan los de esas regiones.
    ¡Muy buena iniciativa !

    ¡Ah , y me gusta Zaragoza !

    http://serendipeandoagusto.blogspot.com.es

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    1. ¿Verdad? Es otra visión y nos enseña lo bueno y lo malo que tenemos aquí... Estoy preparando un par más de otros países. Y, si lío a Eva, me gustaría que profundice en algunos temas más...

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  2. Me encanta que den tanta libertad expresiva a los pequeños, pero lo de las etiquetas de buena o mala madre me parece terrible, aunque creo que pasa en todas partes, en uno u otro sentido.

    Muchas gracias por compartir esta experiencia!!

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    1. Dácil, creo que el choque sería menor si fueras de allí, pero nuestra educación y principios nos dice que no somos sólo madres. Podemos tener una vida laboral-profesional independientemente de ser madres o no. Aunque reconozco que a veces tengo la sensación de que me los estoy perdiendo un poco... Pero aún así, que te juzguen y etiqueten es horrible. La sociedad es muy cruel y la presión que ejerce es terrible.

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