Queco

23 septiembre


Hoy os quiero presentar a Queco. El peluche de Mayor del que ya os he hablado alguna vez. Ese que aparece en la cabecera de este blog. "Su Queco para todo": compañero de juegos, de sueños, de comidas, de viajes, de mimos y confidencias. Un ser que entró en nuestra vida de una manera un tanto especial pero que, desde entonces, no nos ha vuelto a abandonar hasta ser miembro de propio derecho de esta loca y caótica Familia en Prácticas que formamos.



Su historia es especial y algo accidentada: Mayor de bebé usaba una cebrita musical venida de Londres que fue pedida a todo el que viajaba allí para no perderla y tener varias de repuesto en previsión de una pérdida o una rotura. Pero Mayor un buen día decidió por su cuenta sustituir a la tierna cebrita por un conejo orejudo y totalmente abrazable. 

Un día paseaba yo por un centro comercial y miraba tiendas mientras Mayor (que por aquél entonces tendría unos 10-11 meses) iba en su sillita atado y tan contento. Entramos en Zara Home y, tras dar una vuelta, salimos. En ese momento la alarma de la tienda sonó y yo (Dios sabe que nunca me lo perdonaré) miré acusadoramente a la señora que salía a la vez que nosotros de la tienda. Nosotros seguimos nuestro camino mientras a la pobre mujer le revisaban las bolsas. Heme allí paseando y mirando escaparates cuando al pararme delante de uno observo que Mayor tiene algo entre las manos. Por unos segundo no le presto importancia hasta que recuerdo que el niño no tenía ningún juguete en el carro y vuelvo a mirar para darme cuenta de que había robado algo en alguna de las tiendas. Efectivamente el niño había robado a este tierno conejito desde carro. Por supuesto que volví corriendo a la tienda a pagarlo y a pedir todos los perdones que pude.

Pocos tiempo después Mayor y Queco (así bautizado por la Abuela en Prácticas) eran ya inseparables. Tanto es así que nos acompañó a parques, viajes y piscinas. Un día fuimos a jugar con una primita más pequeña que se encaprichó de él y al irnos se puso a chillar y a llorar como loca. Así que le ofrecí a su madre que se lo quedara y yo le compraba uno nuevo a Mayor. Y así lo hicimos. Mayor, que es más bueno que el pan se lo ofreció con cariño a su prima y nos fuimos a casa. Pero esa noche Mayor no pudo dormir sin su Queco. Así que al día siguiente yo me lancé a la calle como loca a sustuirlo ¡pero ya no lo vendían en Zara Home! Llamé a mi prima y le rogué que me lo devolviera, con la mala suerte de que se les había perdido ese mismo día, probablemente se le caería a la niña del carrito. Tras una loca búsqueda por parte de ambas madres, conseguimos encontrarlo en una tienda on line en Francia. Compramos 3 conejitos cada una, pagando una barbaridad por ellos y por los portes urgentes. Nos autoconsolamos diciéndonos que "todo era por la paz familiar"... 

Ahora, algunos años después, sigue siendo el amigo inseparable de Mayor, También lo venden en todos los colores y formas en todos los Zara Home de España. Y hemos llegado al punto de tener un muñeco en casa, otro en casa de los abuelos, otro en casa del Bis y otro de repuesto "por si". Ya no nos vuelve a pasar (o eso creemos...)

Y vuestro hijos, ¿tienen algún peluche preferido para dormirse?

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6 Comentarios

  1. Nosotros tenemos a Baba, el companero de batallas de Martina. Es un osito de color crema que forma parte de la familia desde que Martina era un bebe. Esta ya impresentable pero Martina lo adora. Va con ella a todas partes. Lo perdimos una vez en un centro comercial pero despues de mil llamadas lo localizaron de nuevo. Hemos comprado repuesto, ademas el osito lo venden en cuatro colores y en amazon no puedes elegir el color por lo que me toco hacer tres pedidos hasta que llego el color crema, total para nada porque al nuevo no le hace ni caso. Voy a colgar una foto en IG para que lo conozcas. Besicos

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    1. ¡¡Me parto con lo de compra en Amazon!! Eso sí que es una faena... Ja, ja, ja. ¡Pobre de ti!

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  2. Ay Elvira.... esa historia me suena!!! ja ja ja. Gabriela duerme con una mini almohadita de estrellas desde que era un bebe!! y ya tiene 9 años... También es de Zara (que tendrá Zara Home??!!) Empezamos igual y acabamos comprando un mogollon para tener de repuesto en casa, una en casa de unos abuelos, otra en casa de los otros, otra en Alpedrete, etc!! Y a Alvaro le paso lo mismo con una especie de conejo/trapito con el que duerme toooodas las noches y también tenemos uno en cada puerto! Menos mal que a los otros dos les vale una cama para dormir y punto! ja ja ja. Un beso grande! Lara

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    1. Al menos son solo el 50%, porque si llegan a ser los 4, os podeís morir los dos recontando peluches y almohadas antes de iros de un sitio... Ja, ja, ja.
      Un besazo, preciosa.

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  3. Nosotros tenemos al ilustre Pocoyo, se lo regalo mi madre, siendo chiquitin. Ahora nadie le quita el sitio privilegiado de la cama! Cuando lo saca a pasear en su sillita de juguete, se pone histerico cuando alguien se acerca a el... no tiene problemas en prestar la sillita pero sin Pocoyo.

    Espero que no me pase nada con el, porque he mirado en tiendas y no he encontrado ninguno igual a ese y mira que hay versiones....

    Un beso enorme

    Pd: Pasate por mi blog te he dejado un premio.

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    1. Begoña, manda foto a ver si alguien lo encuentra! Que es muy peligroso tener uno solo... Ja, ja, ja. Un beso

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