Te conviertes en madre cuando haces todo aquello que odiabas de la tuya

09 junio

Toda la vida he protestado y renegado de todas aquellas cosas que mis padres me repetían una y otra vez de forma cansina y taladrante. Pero, de repente, me he dado cuenta de que todas aquellas cosas eran inherentes al papel de madre y que, cuando eres madre, en parte te conviertes en tu propia madre y te descubres a ti misma haciendo y diciendo todo aquello que tanto te molestaba...

Así, una descubre que se ha convertido verdaderamente en una madre cuando, por ejemplo, persigue a sus hijos apagando luces ("¿os creéis que somos accionistas de La Eléctrica?", decía mi abuela). Pero no es lo único, subir y bajar los bajos de los pantalones es otra señal inequívoca, porque has pasado de odiar llevar años y años la misma ropa -unas veces grande y otras con la marca del bajo- a intentar estirar al máximo la ropa de tus hijos. También se incluye en el pack la ropa “crecedera”… ¿O no es cierto que hemos pasado de caer en la tentación y comprarnos un modelito en el que no entrábamos “para cuando adelgazaramos” y ahora compramos con talla de más a nuestros hijos para que les dure al menos todo el curso? Sin olvidar el rapapolvos a la salida del cole cuando veo cómo han destrozado la puntera de los zapatos o se han pintado el polo, pero ¡cómo odiaba yo aquellos sermones de camino a casa! 

También me paso el día peinándole el flequillo a mi hijo y embadurnándole de crema y colonia para salir de casa, en cambio recuerdo que mis padres me tenían frita continuamente restregándome con saliva o cualquier servilleta mojada en agua para intentar limpiarme la cara llena de berretes y persiguiéndome con el lazo de la coleta que siempre se me deshacía…

Pero una también te has convertido en madre cuando haces cosas que ni apreciábamos de nuestras madres y que ahora hemos empezado a valorar al hacerlas nosotras mismas. Un ejemplo de ello son los madrugones para que los sandwiches de la excursión estén listos y en la mochila, o contar las patatas fritas para que todos los platos de los hermanos tengan las mismas. O quedarte sin postre porque tu hijo desea repetir. O peor aún, tomarte un helado que ni te gusta, porque tu hijo se ha encaprichado del sabor del tuyo y tener que cambiárselo… Sin olvidar el irte de compras porque no tienes nada que te quepa ya y volver llena de bolsas de ropa de niños y nada para ti…

Y vosotras, ¿cuándo descubristeis que erais madres?

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6 Comentarios

  1. Uuuy!! Yo lo descubrí hace mucho, pero que mucho tiempo cuando me vi dabndo gritos como una posesa casi sin darme cuenta snif snif

    Y eso es algo que mi madre nunca hizo...

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    1. ¡Ja, ja, ja! Es que a veces nos vemos y decimos "¿esa loca soy yo?"

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  2. Uy! Pues ahora no sé si ya he descubierto que soy madre! jajaja! Estaré atenta!!

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  3. ay... como echaba de menos estos posts, y cómo me siento de identificada!!!

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    1. Ahora que ya sabes la razón de mi ausencia, disfrutarás más con la vuelta ;-)
      Te quiero

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