Evitar el enfrentamiento con un niño

06 noviembre

Ayer tuvimos tutoría con la profesora del Rubio Cabezón, hablando con ella nos recomendaba evitar en la medida de lo posible el enfrentamiento con el niño, puesto que con 3 años no aprende nada de ello. Cuando llegamos a casa el Padre en Prácticas y yo, empezamos a hablarlo y nos dimos cuenta de que en realidad nosotros no estábamos convencidos de esa premisa. Coincidimos en que si evitamos las situaciones que van a generar conflicto, viviríamos mejor y la relación familiar sería mejor, pero que en el fondo, esos "pulsos" que echamos padres-hijo, ayudan a "fijar" nuestra autoridad. Algo así como dejar claro quién manda... Y que, a la larga, esos pulsos que evitemos ahora, los acabaremos teniendo de alguna manera en su adolescencia.

Aquí más de uno ya se habrá llevado las manos a la cabeza, lo sé. Pero es que no creo que haya muchas opciones para evitar los seis, SEIS, conflictos que hemos tenido por ejemplo hoy desde que se ha levantado hasta que ha entrado en el colegio. Vale que hoy tenía un día especialmente malo, pero es que tras intentar razonar con un niño que ya entra en conflicto sistemáticamente creando él mismo las situaciones, es difícil. 

Por ejemplo, os voy a contar cómo hemos entrado hoy en el colegio: el Rubio se ha empeñado en ir en moto al cole desde el coche, que estaba aparcado a 50 metros del colegio. Nunca hemos ido al cole en moto y encima íbamos mal de hora porque ya llevábamos retraso tras todos los numeritos en casa, así que lo siento pero no encuentro ninguna opción para evitar el conflicto. Y al final se desarrolla así el enfrentamiento: Le explico que no, que esta tarde cogemos la moto para ir al parque. Se pone a llorar. Le sigo razonando que al cole no se llevan juguetes. Se pone a berrear. Le sigo diciendo que esta tarde sí monta en la moto y le propongo una carrera hasta el cole (intento de distraer su atención) Ya ni escucha. 

Pues lo siento, pero después de un numerito de casi 10 minutos en la puerta del colegio y un hermano Mayor que mira con cara de paciencia la situación, no me queda más remedio que "marcar" mi autoridad diciéndole "yo me voy, si quieres tú te quedas ahí, pero te aseguro que no pienso sacar la moto del coche". Y cojo de la mano a Mayor y entramos en el cole prestándole toda mi atención, que el pobre verdaderamente la necesita y no me la reclama porque su hermano me lleva acaparando toda la mañana... Mayor me aprieta la mano feliz y me empieza a contarme rápidamente y casi atropellando las palabras, una historia de su amigo Hugo, como si quisiera aprovechar al máximo el escaso minuto que me tiene para él (por fin) antes de entrar en el cole. De fondo oigo al Rubio llorar, por el volumen del lloro noto que viene detrás de nosotros, así que decido no mirarle para que vea que sus lágrimas no surten efecto en mí. Al entrar en el edificio del cole, el llanto se le ha pasado, le limpio la cara y los mocos, le doy un gran beso y le abrazo mientras le digo que le quiero. Se sube las escaleras camino de la clase (llega tarde y ya están sus compañeros dentro), pero se detiene para lanzarme un beso desde las escaleras y termina de subir sonriendo y tan contento.

Y ahora, ¿creéis que hubiera sido mejor dejarle entrar en moto al cole? ¿os parece que habría alguna forma de evitar este confrontamiento? ¿creéis que le ha servido de algo al niño? ¿o compartís mi opinión de que cada pulso ganado ahora es una batalla futura menos? Estoy abierta a consejos y sugerencias...

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12 Comentarios

  1. Aaay, como te entiendo!!! A mí me pasa igual. Con Iván es pulso tras pulso. Parece que llo busca a posta. Si estamos en la calle de repente se le ocurre que quiere un paraguas y que lo saque de dónde sea, si es la hora de cenar que no le apetece comer, que si vemos la tele y ponen algo que no le gusta la culpa es mía... Y así tooooodo el día. No hay quien lo aguante. Ni su madre!!! Buenos, sobre todo su madre que es la que carga con todas las culpas del mudo según él. Me pega, me grita, se me escapa... ¿¿Cómo ignoras eso?? Al final acapara mi atención y me pasa lo mismo que a ti, que el mayor pasa a segundo plano y no se mete por si le cae una a él, que a mí al final se me acaba la paciencia para todo el mundo: hermanos, padres, abuelas... A ver si se pasa ya esta fase porque estoy hasta las narices y más allá.

    Ánimo!!! Siento no tener consejos, pero es que también ando perdidísima con este tema

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    1. Pues aunque no me aconsejes, saber que no soy la única me consuela bastante... Mil gracias por tu sinceridad!!! Me había sentido un poco malamadre...

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  2. Creo que sería muy bueno, que dejarais de proponer las cosas. ¿Quieres comer verdura?. Sistemáticamente va a decir que no, iniciando la guerra.
    Me acuerdo de mi madre, que si algún osado se le ocurría preguntar: " ¿Qué hay de comer? " La respuesta plúmbea era "Comida".
    Si no quieres comer ( no aclarando si verdura o jamón) Pasamos a lo siguiente. ¿Qué hay que hacer ahora?: La siesta. ¡A la cama!.

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    1. Sí, ¡tienes razón! Pero muchas cosas, como lo de la moto, ni le he preguntado, ni se lo he ofrecido yo ni nada de nada, lo ha decidido unilateralmente él porque sí. Hay que evitar el confrontamiento, si es posible, pero si no lo es, hay que tenerlo y decir "aquí mando yo y no te vas a salir con la tuya".

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  3. Sinceramente, no veo cómo evitar todos los conflictos sin acabar viviendo por y para los deseos de nuestros hijos. Para mí no es tanto un tema de autoridad o de "marcar territorio" sino de que entiendan que hay cosas que sí, y cosas que no, que la moto (por ejemplo) se usa por las tardes en el parque, y no se acaba el mundo por no usarla por la mañana. Sobre todo porque es él quien está intentando marcar territorio y poner sus propias normas, y desde luego no me parece normal que un tiranito que no levanta un metro del suelo vaya a decidir cómo vivir su vida y la nuestra. Porque al final pasará lo que tú dices, ¿con 16 quién va a tener narices a decirle que no? Tú puedes evitar que vea la moto, pero si se le ocurre a él solito, ¿qué haces? ¿Se la das? ¡Lo has hecho genial! Pero ahora tengo curiosidad por las otras cinco...

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    1. Ahora te cuento las otras 5! Que tampoco han tenido desperdicio... Ja, ja, ja. Pues muy bien expresado y dicho. Es otra manera de ver la misma situación: en vez de "yo soy la que mando" es también un "tú no mandas". Un pequeño matiz. Gracias!!

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  4. Ay te entiendo a la perfección lo mio es un pulso con cada una de ellas la pequeña por todo la mayor por algunas cosas pero madre mia lo que cuesta!!!

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    1. Ufff! Eso es peor! Al menos Mayor en este sentido es menos cabezón... Llora y se frustra pero no monta el numerito ni paraliza a la familia completa... Ánimo!!!

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  5. Ay te entiendo a la perfección lo mio es un pulso con cada una de ellas la pequeña por todo la mayor por algunas cosas pero madre mia lo que cuesta!!!

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  6. Yo estoy de acuerdo contigo... La teoría es muy fácil, no le hagas caso, evita el enfrentamiento... A veces es INEVITABLE! Como ese caso de hoy del Rubio tenemos mil al día, porque mira que son cabezones a veces, pero cuando te pilla ya en la undécima cabezoneria...Mira niñ@...que tú a mi no me toreas...Como bien dices creo que hay que marcar unos límites y es ahora el momento perfecto, porque dentro de unos años ya será tarde...
    Un besazo amiga...y paciencia!!!

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    1. Gracias, Marieta! Yo pensaba que era cosa de los "terribles dos años", pero es que el Rubio es mucho Rubio y cuando se emperra por tonterías, qué hago???

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  7. Como te entiendo.... Yo estoy en plena fase de rabietas de las gemelas y cualquier día... Me vuelvo loca. Animo. Es lo único que te digo, porque yo... Lo llevo fatal. Para alegrarnos, te he dejado un premio en mi blog (sería mejor un jamón no? ) jajajaja un beso guapa

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