A vueltas con la lactancia 2

23 enero

Este tema no es nuevo en el blog, ya hablé de ello hace tiempo. Pero una de las cosas que más consejo me han pedido a lo largo de los años es sobre la lactancia. Un tema básico y fundamental tras el nacimiento de un bebé pero que, a pesar de su importancia, sigue siendo fuente de miedos, problemas e incertidumbres. 

La lactancia con leche de fórmula genera en general menos dudas, puesto que la preparación de biberones es algo bastante sencillo. Una vez cogido el truco, lo único a tener en cuenta es la temperatura del agua, la cantidad de leche a preparar según va creciendo el niño y el número de tetina a usar. 

La lactancia materna, en cambio, es un mundo. Que una madre decida darle su leche al bebé no es suficiente para que todo vaya bien; tan solo es el principio de un largo recorrido que para algunas será difícil y muy duro, pero que para muchas otras será toda una experiencia. Yo elegí esta opción con los tres niños y es algo de lo que me siento orgullosa, aunque reconozco que por el camino pasé por llantos, frustraciones, revoluciones de hormonas, miedos, etc. Porque no siempre es fácil.

Además, que tú sepas "cómo se hace" no garantiza que todo vaya a ir bien, porque cada bebé es diferente y también él tiene que aprender y os tenéis que conocer, así que nunca se sabe si será mejor o peor que las experiencias anteriores. Lo bueno es que, cuando ya queda establecida, todo viene rodado.

https://www.flickr.com/photos/sanutri/4276551958
Foto Sanutri Alimentación Infantil, vía Flickr

Ambos tipos de lactancia tienen sus ventajas e inconvenientes. Para algunas mujeres les resulta más cómoda la lactancia materna porque siempre está "preparada" y resulta más barata. En cambio, para otras mujeres es más práctico preparar un biberón y poder alimentar a su hijo en público (muchas mujeres viven los primeros meses del bebé prácticamente recluidas por pudor o por falta de tiempo por culpa de la lactancia) o poder compartir con su pareja la alimentación del bebé. 

Porque, aunque muchas mujeres disfrutan de una lactancia materna feliz y completamente satisfactoria e incluso la prolongan durante meses o años, hay madres que lo viven como una tortura, sufren y se culpabilizan si finalmente acaban utilizando la lactancia artificial. Creo que deberíamos ser más tolerantes en estos temas. Hemos llegado a tal punto, que consideramos normal preguntar a una futura mamá cómo piensa alimentar a su bebé, olvidando por completo que se trata de algo muy personal, es una decisión que no debería de ser llevada a debate público. Porque casi siempre, sea cual sea la opción elegida, la pobre madre acaba siendo enjuiciada por unos o por otros.

Hace poco leí un artículo que afirmaba que la leche materna no es "mágica", que es lo que parece a veces que nos venden, sino que simplemente la leche artificial no es tan buena. El artículo se llama "La leche materna no tiene ventajas para el bebé (es la artificial la que tiene desventajas)" y me parece muy interesante porque expresa cómo hemos llegado incluso a pensar que dar el biberón era "chic" y "moderno" y que sólo daba el pecho gente sin recursos. Y tampoco es eso, creo que nos pasamos de un extremo a otro, sin pensar en la presión social que se ejerce sobre los padres y, en especial, sobre las pobre madres.

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